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Comesí de palta y ave

Ingredientes:

1 Palta
1 Pechuga de pollo
200 grs. de queso crema (puede ser descremado o reducido en grasas)
2 Huevos duros
2 Cucharadas de aceitunas negras picadas
3 Cucharadas de Kétchup
Jugo de limón
Hojas de lechuga
Condimentar con: perejil picado, sal, pimienta negra (a gusto).

Preparación:

Condimentar con sal y pimienta la pechuga de pollo y cocinar a la plancha, reservándola posteriormente.
Preparar una salsa mezclando en un recipiente el queso crema con el kétchup y condimentar con sal y pimienta. Pelar y cortar la palta en cubos parejos, y rociarlos con el jugo de limón (esto evita que se oxide el fruto). Cortar en pequeñas tiras la pechuga de pollo y picar en forma paralela el huevo duro muy finamente.
Servir colocando en un plato hojas de lechuga, disponer sobre ellas los cubos de palta, y luego la salsa de queso. Finalmente colocar las tiras de pollo y decorar con el huevo picado, las aceitunas negras y el perejil picado.

Grado de complejidad: 1 de 5

Tiempo aproximado de preparación: 20min.

Chef Klaus

Descripción nutricional:

La simpleza de este plato, posibilita que sea realizado en corto tiempo, sin descuidar el aporte nutricional en fibras, proteínas, vitaminas, minerales, y ácidos omega, proporcionando un contenido graso total reducido ideal para distintos tipos de regímenes.

La palta es una fruta que presenta una gran concentración de nutrientes esenciales tales como ácidos omega-3 y 6 (ácidos grasos mono y poli insaturados que permiten restablecer los equilibrios lipídicos y disminuir las grasas y el colesterol), potasio (mineral esencial para el sistema cardiovascular, con un contenido del 60% superior al de la banana), vitamina D (vital para el sistema óseo donde 1 palta por día cubre las necesidades básicas de aporte) y vitaminas E, B6 y C (con grandes aportes a los requerimientos diarios).

En la actualidad pensar que si uno tiene colesterol, no puedes comer huevos, es un concepto popular que carece de fundamento científico. En la literatura médica hay numerosos estudios que demuestran el escaso efecto del consumo de huevos sobre los lípidos séricos, principalmente el colesterol.
La recomendación en lo general, es de limitar la ingestión de colesterol dietético a un máximo de 300 mg/día, para prevenir el aumento de la colesterolemia y del riesgo cardiovascular. Este el principal argumento para limitar (no eliminar ni siquiera en caso de hipercolesterolemia) el consumo de huevos a un máximo de tres por semana.(1,2)

El bajo contenido graso neto del plato lo hace aconsejado para su utilización en regímenes dietarios bajos grasas o calorías, o para regímenes para reducir el colesterol. En tales casos debe utilizarse el queso de forma descremada, y suprimir o disminuir la cantidad de huevo duro.

Referencias consultadas:

  1. Campero Calzada, B.; Fisac Martínez-Arévalo, C.; Zambón Rados, D.; Coronas Alonso, R.; Ros Rahola, E. Alimentación y obesidad: mitos y dietas alternativas. Medicina Integral 1998; 32(7): 295-304.
  2. Castillo Sánchez, M.D; León Espinosa de los Montoneros, M.T.; Naranjo Rodríguez, J.A. Creencias erróneas sobre alimentación Medicina General 2001; 33: 346-350
  3. Sebastián Fernández Lloret, S.; Burgaleta Mezo, E. Tablas de composición. Alimentos y Nutrición Artificiales. 6ª Edición. España, 2003.
  4. Gil Hernández, A. Ed. Tratado de Nutrición. SENPE. España, 2005.
  5. S.E.N.C. Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. Guía de la alimentación saludable. España, 2004.